El día de tu Confirmación recibes el “don del amor eterno” de Cristo, como un regalo de Dios para ser misionero en el lugar que Dios nos ha puesto. El sacramento de la Confirmación perfecciona la gracia bautismal, y nos da la fortaleza de Dios para ser firmes en la fe y en el amor a Dios y al prójimo.

Nuestro Obispo Benjamín Castillo Plascencia , como representante principal de Jesucristo en esta Diócesis, presidió esta Asamblea, en la cual el Espíritu Santo, que ya habita en corazón de los bautizados, se infundirá con mayor plenitud, a fin de hacerles madurara y crecer como cristianos.

¡Paz y Bien!