Historia

HISTORIA DEL COLEGIO MÉXICO

 

Corría el año de 1944, tiempos de guerra en la mayor parte del mundo, Celaya, Gto., apenas empezaba a constituirse como una pujante ciudad comercial, circundada por un importante emporio agropecuario. La visión del panorama económico y social de la época, hicieron que el fundador del Colegio México, Profesor Don Ricardo Chaurand diera concreción al proyecto acariciado desde su juventud, con la firme convicción nacida de las enseñanzas de su señora madre, Doña Lolita Concha, del señor cura Don Rafael Lemus y su formación religiosa, principalmente Lasallista; con dicho principios funda el Colegio México, nombre que se le dio por el gran amor del profesor Chaurand a nuestra patria.

Con la colaboración decidida e incondicional de su señora esposa Doña María Herbert de Chaurand, el Colegio México abrió por primera vez sus puertas el lunes 7 de febrero de 1944, ya que en aquel entonces el calendario escolar iniciaba en febrero con vacaciones en diciembre y enero para concluir en noviembre. El total de los alumnos fue de 107 y una plantilla académica constituida por 11 profesores distribuidos de la siguiente manera:

Sección de párvulos:

1° de párvulos, Srita. Esther Damián;

2° de párvulos, Srita. Eva Aguilar Paniagua.

Sección primaria:

Genoveva Mangel Sánchez, María del Carmen López Jiménez, Ana María Mangas, María del Consuelo Cano, Silverio Prieto y Jesús Bravo Bravo.

Educación Física:

Profr. Raúl Macías Muñoz

Educación Musical:

Profr. Don Isaías Barrón, un insigne músico celayense y autor del himno del Colegio México.

Con Don Ricardo Chaurand y Doña María Herbert al frente de tan prestigiada planta académica y después de una emotiva y sencilla ceremonia, a la que acudieron los representantes de las autoridades, se iniciaron las labores educativas en la casa marcada con el número 2 de la calle Madero, que anteriormente fuera el curato de Celaya y que después albergó a la Escuela Normal Justo Sierra. El Colegio México comenzó a funcionar debidamente registrado en la Secretaría de Educación Pública con sede en la Ciudad de México. La sección primaria trabajaba de 9:00 a 12:30 horas y de 15:00 a 17:50 horas. Se impartían 10 materias: Lectura, Gramática, Dibujo, Escritura, Civismo, Ciencias Naturales, Geografía, Música, Gimnasia, Aritmética y Geometría.

La colegiatura era de $15.00 para alumnos de escasos recursos económicos y de $45.00 para los de mayores posibilidades económicas. El Colegio era en un principio sólo para varones. Desde sus inicios, el fundador hizo patente a sus colaboradores y alumnos, la misión fundamental de formar jóvenes apegados a la disciplina y los altos valores morales y religiosos.

Ese mismo año, Don Ricardo diseñó el primer escudo, procurando plasmar gráficamente el espíritu con el que había fundado la Institución; así mismo diseñó el uniforme militar de gala color azul que tanto alumnos como maestros usaban en ocasiones especiales; y el de gimnasia que consistía en una playera amarilla y un pantalón azul rey.

En el mismo año de la fundación del Colegio, el Profr. Chaurand estableció un internado para infantes que venían de las poblaciones aledañas a Celaya a recibir su instrucción primaria, a él se incorporaron adolescentes cuando se fundó la sección secundaria. Este internado tenía como fin respaldar a los alumnos en su economía y seguridad ya que en aquella época las vías de comunicación no eran tan eficientes como en la actualidad; dicho internado se encontraba ubicado inicialmente en la casa que actualmente es propiedad de la cuñada de don Ricardo, Sra. Delfina Herbert, en la calle de Manuel Altamirano número 14 de la ciudad de Celaya, Gto. En una segunda etapa, la calle de Guadalupe y finalmente una casa de la calle de Madero, donde actualmente se encuentra el Centro de Especialidades Médicas. Esta acertada acción permitió a los alumnos asistir a sus clases con mayor facilidad, evitando con ello cualquier impedimento que, por razones de transportación pudieran tener.

El único prefecto que se encargó de la disciplina de este internado fue Don José Gómez de la Cortina. En el año de 1951, el internado se redujo a medio internado, para finalmente desaparecer entre 1954 y 1955, siendo quizás el último alumno en salir del internado, Pablito Herrera; quien a pesar de haber egresado de la sección secundaria siguió contando con el apoyo del “teacher”, como se conocía al profesor Chaurand, ya que la enseñanza de la lengua inglesa era una de sus habilidades.

En 1945 para dar continuidad a los estudios de sus egresados, se funda la sección secundaria que inicia labores conformada inicialmente por 14 profesores, 2 prefectos y una secretaria, la Señorita Emma Apendinni Barroso. El Colegio México se caracterizó desde sus inicios por su participación en los eventos cívicos de la comunidad, con una muy marcial y digna banda de guerra, comandada por el capitán Juan Casilla y Don Ricardo Chaurand atendiendo y acompañando a profesores y alumnos.

Un gran números de alumnos foráneos procedentes de San Juan de la Vega, San Felipe, San Luis de la Paz, San Diego de la unión, San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo, Apaseo el Grande, Cortazar, Salvatierra, Moroleón, Yuriria y Uriangato, entre otras localidades que no contaban con familiares en Celaya, fueron albergados en este internado por petición expresa de sus padres; los alumnos dormían en literas apegándose siempre al reglamento en vigor. Iban a misa al Santuario de Guadalupe todos los días, y establecían un trato de mayor compañerismo y unidad al estar alejados de sus seres queridos.

El contingente de nuestra institución se hacía presente, luciendo los uniformes adecuados para para cada ocasión, como el 20 de noviembre que se usaba el uniforme deportivo o en los días de la bandera y de la independencia, el uniforme militar de gala.

En el año de 1961 el profesor Chaurand, convencido plenamente de la generosidad y amor a Dios que los hermanos franciscanos han demostrado desde hace siglos, dio otro paso acertando en la historia del Colegio México, de que en esta forma legaba el Colegio a la posteridad, y con la humildad que caracteriza a la orden, el Padre Fray Humberto Maldonado extiende sus manos para recibirlo y continuar con la noble tarea que años atrás iniciara uno de los más distinguidos celayenses, cuyo nombre aparece en la nomenclatura de una de las calles de nuestra ciudad. A raíz de su brillante trayectoria y a petición expresa de los ex alumnos del Colegio México al entonces presidente municipal de Celaya, C.P. Carlos Aranda Portal, a quien enfatizaron que “Don Ricardo Chaurand no fue un mercenario de la educación, sino un sembrador a quien no se le ha hecho justicia”.

Con este hecho finaliza la primera etapa del Colegio México, para dar paso a otra de no menor importancia.

El Padre Fray Humberto Maldonado OFM, miembro de la Provincia Franciscana de San Pedro y San Pablo de Michoacán, a la que pertenecen los padres franciscanos de Celaya, fue el primer Director Franciscano del Colegio México, quien desempeñó el cargo de 1962 hasta el mes de agosto de 1969. En 1964, el Colegio México se trasladó a Francisco Juárez 702, lugar donde actualmente se encuentran sus instalaciones, entre las calles de Aztecas y Hermenegildo Galeana de esta Ciudad de Celaya. En un principio el terreno perteneciente al Colegio era mayo mayor del que ahora tiene; debido a la generosidad de la Orden Franciscana, algunas personas se establecieron en los terrenos del Colegio y por circunstancias poco dignas de mencionarse en la historia de esta institución, el terreno se redujo al que se conoce actualmente.